MUSEO DE SANTA GIULIA
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Descripción
El Museo de Santa Giulia se sitúa en el antiguo monasterio benedictino femenino de San Salvatore-Santa Giulia, fundado en el año 753 d.C. por el duque Desiderio, quien más tarde sería el último rey de los longobardos, junto a su esposa Ansa. La primera abadesa fue su hija Anselperga. Desde sus orígenes, el monasterio acogió a mujeres nobles de alto rango, lo que favoreció su enriquecimiento y el desarrollo de una arquitectura y decoración acordes a su prestigio. A lo largo de los siglos, el cenobio logró sobrevivir a guerras y distintos periodos de dominación.
Sin embargo, su historia como comunidad religiosa terminó el 24 de septiembre de 1798, cuando las órdenes monásticas fueron suprimidas por Napoleón. Las religiosas fueron expulsadas, el complejo se transformó en cuartel y sus propiedades se vendieron, poniendo fin a una tradición milenaria. Posteriormente, el edificio tuvo diversos usos: albergó un distrito militar y sirvió como hospital para los heridos de las batallas de Solferino y San Martino en 1859, durante la guerra de independencia italiana. En ese contexto, Brescia se convirtió en un gran hospital militar, y la asistencia a los heridos, organizada en parte por el suizo Jean-Henry Dunant, contribuyó al nacimiento de la Cruz Roja. Tras la Segunda Guerra Mundial, el monasterio también acogió a familias desplazadas y actividades escolares.
Después de la unificación de Italia, el ayuntamiento adquirió las tres iglesias del complejo. Con el paso del tiempo, gracias a investigaciones arqueológicas, restauraciones y adaptaciones, se abrió progresivamente al público. Desde 1998, alberga el Museo de la ciudad de Brescia.
Hoy en día, el museo ofrece un recorrido continuo por los espacios históricos del monasterio, como la basílica de San Salvatore, el oratorio románico de Santa María en Solario, el coro de las monjas y los claustros, así como por restos arqueológicos anteriores, como las dos domus romanas. Las distintas secciones permiten conocer la historia de la ciudad y de Europa desde el III milenio a.C. hasta el siglo XVIII. Además, el monasterio tiene relevancia literaria: el escritor Alessandro Manzoni ambientó allí el final de su tragedia “Adelchi”.
El 25 de junio de 2011, el conjunto fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO dentro del sitio “Los longobardos en Italia. Lugares de poder (568-774 d.C.)”, destacando como ejemplo de la fusión entre la cultura germánica y la tradición clásico-bizantina.
El aspecto actual del monasterio corresponde principalmente a las transformaciones del siglo XVII. En su centro se encuentra la secuencia de iglesias: San Salvatore, con su campanario medieval y el coro renacentista; Santa María en Solario; y la iglesia de Santa Giulia, la única con fachada exterior. El claustro que las conecta adquirió su forma actual tras la explosión de un depósito de municiones en el siglo XIX.
Este conjunto monumental no solo destaca por su valor histórico y artístico, sino también por su capacidad para integrar distintas épocas en un mismo espacio, permitiendo comprender la evolución urbana, cultural y religiosa de Brescia. La combinación de estructuras medievales, restos romanos y museografía moderna convierte al Museo de Santa Giulia en un referente imprescindible para el estudio del patrimonio europeo y en un ejemplo de conservación y reutilización del legado histórico.
Análisis formal
Basílica de San Salvador
La basílica de San Salvador es un raro ejemplo de arquitectura altomedieval conservada, organizada en tres naves con atrio exterior sostenido por pilastras que soportan el coro del siglo XV. Fue concebida como centro de la vida monástica y mausoleo de la familia real longobarda. Bajo el pavimento se hallaron tres tumbas pintadas “alla cappuccina”, atribuidas a parientes de la reina Ansa, además de la tumba de la fundadora, destacada por un arco en la pared. Con el tiempo, el edificio sufrió modificaciones: en época bajomedieval se añadió el campanario, alterando su simetría, y en el Renacimiento se abrieron capillas y se construyó la contrafachada.
El interior muestra columnas y capiteles dispuestos simétricamente, que combinan materiales reutilizados de época romana y bizantina con otros originales. Las columnas lisas y capiteles corintios proceden de la antigua ciudad, mientras que algunos capiteles de tipo bizantino y otros con decoración vegetal “a traforo”, de tradición constantinopolitana, reflejan influencias orientales. La basílica conserva gran parte de su decoración en estuco, con motivos entrelazados, vegetales y racimos de uva, aunque la policromía original casi ha desaparecido; aún se aprecian restos de vidrio coloreado y huellas de las técnicas empleadas.
En época longobarda, las paredes estaban completamente cubiertas de frescos. Se conservan fragmentos con escenas de la infancia de Cristo, la Resurrección y el martirio de Santa Giulia y de las hijas de Santa Sofía. La mención de Desiderio en uno de los frescos permite fechar el conjunto en la mitad del siglo VIII. También se han hallado elementos reutilizados de época romana y altomedieval, como una losa con escenas de amazonomaquia y una placa decorativa vinculada al ambón.
En 763 se añadió una cripta para custodiar numerosas reliquias de santos, que aumentaron la importancia del monasterio como centro de culto. Fue ampliada en el siglo XII con el uso de columnas romanas y capiteles figurados, posteriormente retirados y conservados en el museo. En el siglo XVI, el campanario se decoró con frescos de Romanino sobre la vida de San Obizio de Niardo, figura vinculada a conflictos territoriales medievales que, tras retirarse como ermitaño, murió en el monasterio en 1204.
El coro de las monjas
Tras el asedio de Brescia en 1438 y los daños causados por las tropas de Niccolò Piccinino, el monasterio quedó despoblado y acogió a un grupo de monjas de la Congregación de Santa Giustina de Padua, que retomaron la observancia benedictina. Para adaptarse a esta nueva comunidad, la abadesa Elena Masperoni encargó la construcción de un nuevo coro a Giovanni Romano y Filippo de Caravaggio. El nivel inferior se estructura sobre seis grandes arcos ciegos que forman espacios posiblemente utilizados como capillas, mientras que el nivel superior, destinado al coro, albergaba sillerías de madera realizadas en 1531 por Andrea Morone.
La sala superior fue completamente decorada hacia 1527 por Floriano Ferramola y Paolo da Caylina el Joven con escenas de la vida de Cristo. Ferramola realizó la bóveda, los episodios de la infancia de Cristo y una monumental Crucifixión en la pared del fondo, mientras que los registros inferiores, con escenas de la Pasión y Resurrección, se atribuyen a Caylina y su taller. La Crucifixión destaca por su equilibrio compositivo y su atmósfera armoniosa, donde se representan diversos personajes y episodios en torno al sacrificio de Cristo.
Por otro lado, el mausoleo de los Martinengo, trasladado al Museo Cristiano a finales del siglo XIX desde la iglesia de San Cristo, fue encargado por los hijos de Bernardino Martinengo. La obra, realizada por Bernardino delle Croci, destaca por la riqueza de sus materiales —como mármol de Carrara, piedra de Verona, Botticino y bronce— y por su calidad formal, representando uno de los mejores ejemplos de la escultura lombarda y veneciana.
La iglesia de Santa Giulia
Tras una visita apostólica en 1580, Carlos Borromeo ordenó la construcción de una nueva iglesia frente al coro del siglo XV. El proyecto fue realizado por Geronimo Tobanello siguiendo los diseños del monje Giulio Todeschini. De acuerdo con las normas del Concilio de Trento, el edificio se organizó en una sola nave, situada cerca del nivel superior del coro y con una clara separación entre fieles y religiosas. El 16 de diciembre de 1600 se trasladaron las reliquias de Santa Giulia desde la cripta de San Salvador al altar mayor. La fachada, en piedra de Botticino, presenta estatuas de San Biagio y San Benedetto, y en el frontón superior la figura de Santa Giulia con la cruz y la palma, símbolos de su martirio.
En el interior destaca la escultura de Santa Giulia crucificada, muy admirada ya en el siglo XVII. Realizada hacia 1620 en mármol de Carrara y madera por Giovanni y Carlo Carra, se caracteriza por la delicadeza del modelado y la expresión contenida. La figura evita cualquier sensualidad, mostrando un cuerpo sereno en el que el sufrimiento se expresa a través del drapeado y el gesto del rostro elevado hacia el cielo.
Oratorio de Santa María in Solario
Es el único edificio románico del complejo de Santa Giulia, y se fecha en el siglo XII. Construido con piedra local y abundante reutilización de materiales romanos, presenta planta cuadrada y dos niveles con accesos independientes. Está rematado por un tiburio octogonal con logia decorada con columnillas y capiteles reutilizados. El espacio inferior, inicialmente destinado a las religiosas, se conecta con el superior mediante una escalera interna; su bóveda de crucería se apoya en un pilar central formado por un ara votiva romana. La reutilización de materiales antiguos es característica del edificio, como demuestra también un altar romano con inscripción dedicada al dios Sol, así como bloques e inscripciones visibles en los muros exteriores procedentes de la antigua Brixia.
Entre los elementos reutilizados destaca un friso romano de los siglos II-III d.C., con animales entre motivos florales, utilizado primero en la tumba de la reina Ansa y después como altar. En el interior se conserva además la lipsanoteca, un relicario de marfil del siglo IV, decorado con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, rostros de apóstoles y episodios de la Pasión de Cristo.
La planta superior, inicialmente reservada a la abadesa y al tesoro del monasterio, fue decorada entre 1523 y 1524 con frescos atribuidos a Floriano Ferramola y su taller. Destaca la bóveda azul con estrellas doradas y la representación del Padre Eterno, así como escenas del martirio de Santa Giulia, narradas en varias pinturas que muestran su condena y crucifixión.
En este espacio se conserva también la llamada cruz de Desiderio, una obra de orfebrería carolingia datada a inicios del siglo IX. Realizada con lámina metálica sobre madera, está decorada con más de doscientas gemas de distintas épocas, lo que la convierte en un objeto de gran valor histórico. En su centro aparecen representaciones de Cristo, y entre las gemas destaca un vidrio con una escena familiar de alto rango fechada en el siglo IV. La cruz fue objeto de diversas transformaciones y tras la supresión del monasterio pasó por varias ubicaciones hasta volver a su lugar original.
Época prerromana y el territorio
La sección se sitúa en una única sala dividida en dos galerías, ubicada en el sótano del lado oriental del claustro renacentista, donde antiguamente existía una gran bodega para conservar alimentos. Actualmente reúne testimonios de la ocupación humana del territorio desde finales de la Edad del Cobre (segunda mitad del III milenio a.C.) hasta la Edad del Hierro, con especial atención a los primeros asentamientos urbanos del I milenio a.C. La parte occidental está dedicada a la época romana, mostrando materiales como ánforas de transporte, evidencias de actividades productivas, prácticas religiosas y ajuares funerarios.
Destacan los ajuares funerarios procedentes del territorio, que reflejan la amplia distribución de la población, especialmente en zonas agrícolas del sur, y permiten deducir aspectos como la edad, el género o la profesión de los difuntos. Algunas tumbas contaban con monumentos de piedra con inscripciones y retratos.
Las domus dell’Ortaglia
A finales de los años sesenta se descubrieron, en la zona de antiguos jardines y huerto del monasterio, dos estancias de época romana pertenecientes a un amplio barrio residencial. Las excavaciones, ampliadas posteriormente, permitieron incorporar este espacio al museo en 2003. Se pueden visitar dos ricas domus, ocupadas entre los siglos I y IV d.C., con mosaicos, frescos, patios, pórticos, fuentes y mobiliario. Destacan la domus delle fontane y la domus de Dionisio (siglo II d.C.), donde aparece un mosaico con Dionisio dando de beber a una pantera, así como otros con motivos decorativos como el nudo de Salomón y hojas de acanto.
Entre las piezas más relevantes se encuentran catorce falere de plata del siglo I a.C., decoradas con cabezas humanas según la tradición celta de las “cabezas cortadas”, y con el símbolo del triskel en el centro. También sobresale un brazalete femenino de vidrio azul cobalto del siglo II a.C., ejemplo de la calidad de la producción prerromana, y un collar rígido de plata (torques) de los siglos III-II a.C., típico ornamento de los guerreros celtas.
Época romana
El gran claustro septentrional del monasterio de Santa Giulia, construido en los primeros decenios del siglo XVI, tenía funciones comunitarias: en la planta baja se ubicaban espacios de servicio (comedores, cocina y caldarium) y en la superior los dormitorios y áreas de formación espiritual. Hoy sus pórticos conservan epígrafes de la antigua Brixia y acogen materiales arqueológicos, mientras que el primer piso está dedicado a la época romana con piezas procedentes de edificios públicos, viviendas y necrópolis.
Entre los materiales expuestos destacan una estela funeraria del siglo I d.C. con los retratos de una pareja de época julio-claudia, reutilizada posteriormente; fragmentos de decoración mural del santuario republicano del siglo I a.C., con pintura arquitectónica de influencia helenística; y un conjunto de bronces imperiales hallados en 1826 en el área del Capitolium, entre ellos retratos asociados a emperadores del siglo II-III d.C. También se conservan piezas como un bálteo de bronce con escenas de combate entre romanos y bárbaros, un retrato femenino de época flavia, y ménsulas decorativas probablemente procedentes del Foro con representaciones de divinidades.
El recorrido incluye importantes domus romanas. La domus de Dioniso (siglo II d.C.) destaca por su mosaico central con la figura del dios y abundante decoración mitológica y vegetal, además de frescos con escenas marinas. La domus de las Fuentes (siglos I a.C.-III d.C.) presenta espacios de representación con mosaicos, fuentes y decoración pictórica, pensados para el prestigio del propietario. Otras viviendas como la domus de via San Rocchino conservan mosaicos figurativos complejos.
La sección de necrópolis reúne materiales funerarios situados fuera de las murallas de Brixia, con diferentes tipos de enterramiento (incineración e inhumación). Incluye estelas, relieves y objetos de ajuar como un brazalete de vidrio celta, collares guerreros, piezas simbólicas como el grifón funerario, así como objetos personales hallados en tumbas.
En conjunto, la exposición documenta la evolución de Brixia desde la época prerromana hasta la tardoantigüedad, a través de arquitectura, arte doméstico, materiales funerarios y reutilización constante de elementos antiguos en contextos posteriores.
Longobardos y Carolingios
La sección dedicada a los Longobardos y Carolingios reúne ajuares funerarios fechados entre finales del siglo VI e inicios del VII d.C., procedentes de necrópolis del territorio (Calvisano, Milzanello, Leno) y de enterramientos urbanos. Estos ajuares reflejan la jerarquía social: los masculinos incluyen armas de prestigio (espadas, scramasax, puntas de lanza, umbos de escudo y elementos de cinturón), mientras que los femeninos destacan por la riqueza de ornamentos (fíbulas, collares, peines, cerámica decorada, amuletos, cruces de oro y monedas como el tremis de Brixia).
Entre los hallazgos destaca el ajuar de una mujer longobarda de la necrópolis de Leno (tumba 87), con joyas, amuletos, un frasco decorado y otros objetos personales. También sobresale una fíbula de oro y plata con decoración animalística germánica y técnica cloisonné, que muestra el estatus elevado de su propietaria.
Las necrópolis documentadas (como Milzanello y Flero) incluyen armas de guerreros de élite, como espadas elaboradas con técnicas de forjado complejas, umbos de escudo decorados y elementos de combate de prestigio. Las espadas reflejan el entrenamiento militar desde la adolescencia y técnicas avanzadas de fabricación.
Entre los elementos simbólicos destacan las cruces funerarias de oro, que se cosían a los sudarios y combinan motivos cristianos y elementos zoomorfos y antropomorfos, reflejando la progresiva cristianización de las élites longobardas.
Completa la sección un gallo metálico del campanario de San Faustino, de época carolingia, con función de veleta y valor simbólico y con inscripción dedicada al obispo Ramperto del siglo IX.
Época de los concejos y las señorías
La sección dedicada al período de los concejos y de las señorías se sitúa en el espacio del antiguo Capitolio del monasterio, vinculado al gobierno interno de la comunidad benedictina. Cronológicamente abarca desde el siglo XI hasta inicios del XV e incluye obras que reflejan la organización política, social y religiosa de la baja Edad Media en Brescia.
Entre las piezas destacadas se encuentran los leones del Broletto (mediados del siglo XII), antiguos aldabones de bronce que formaban parte de la puerta del palacio comunal. Simbolizan la fuerza y la protección del poder urbano. También se conservan los cuatro telamones (siglos XIII-XIV), esculturas masculinas probablemente vinculadas a notarios o juristas, asociadas al edificio del Broletto y fechadas entre finales del siglo XIII e inicios del XIV por su indumentaria.
Otra obra relevante es la escultura del obispo Berardo Maggi (inicios del siglo XIV), que representa al prelado como señor y obispo de Brescia tras instaurar la paz en 1298. Aparece entronizado y venciendo el mal, en una composición de gran calidad escultórica atribuida a un maestro activo en el ámbito veronés.
Completa la sección un fresco tardogótico (1430–1450) procedente del convento de Santa Caterina, que representa la Asunción de la Virgen rodeada de ángeles músicos. La escena destaca por su estilo elegante y la integración armónica de figuras celestiales e instrumentos musicales.
Época véneta
La sección está dedicada al periodo del dominio de la República de Venecia en Brescia (1516–1797), con un breve paréntesis francés (1509–1516). Se ubica en el Refectorio Magno del siglo XV, un espacio dividido en dos naves con columnas y capiteles tardogóticos reutilizados, y reúne obras procedentes de edificios conventuales, públicos y privados.
Entre las piezas destacan una imagen de Santa Isabel de Hungría en terracota (mediados del siglo XV), representada con vestimenta de época y asistiendo a enfermos, posiblemente destinada a un espacio público o de devoción en un cruce de caminos. También se conserva un relieve del martirio de los santos Faustino y Giovita, patronos de Brescia, mostrados como diáconos durante su conducción al suplicio, vinculado a la tradición de su martirio en época romana.
La sección incluye además el monumento funerario del obispo Domenico Bollani (1578–1579), encargado a Alessandro Vittoria con colaboración vinculada al entorno de Andrea Palladio. El conjunto, realizado en piedra de Botticino, fue destruido en parte tras el derrumbe de una torre en 1708.
Completa el conjunto la escultura de la “Brescia armada” (1722), obra de Antonio Calegari. Representa a la ciudad como figura femenina con coraza romana, símbolo de su prosperidad ligada a la producción de armas y a su identidad histórica. Originalmente formaba parte de una fuente pública en la plaza del Duomo.
- BASÍLICA DE SAN SALVADOR (BRESCIA, ITALIA) | Imagen obtenida de: https://www.bresciamusei.com/en/museums-and-venues/santa-giulia-museum/
- MUSEO DE SANTA GIULIA (BRESCIA, ITALIA) | Imagen extraída de I Longobardi in Italia
- MUSEO DE SANTA GIULIA (BRESCIA, ITALIA) | Imagen obtenida de: https://www.bresciamusei.com/en/museums-and-venues/santa-giulia-museum/
- DOMUS DE LA ORTAGLIA (BRESCIA, ITALIA) | Imagen obtenida de: https://www.bresciamusei.com/en/museums-and-venues/santa-giulia-museum/
- MUSEO DE SANTA GIULIA | AREA ARQUEOLÓGICA (BRESCIA, ITALIA) | Imagen obtenida de los Museos de Brescia
Tour Location
Museo de Santa Giulia
| Otros monumentos y lugares para visitar | Capitolium Victoria Alada Santuario Republicano Teatro |
| Patrimonio natural | Parque del Castillo de Brescia Parque Arqueológico y naturalístico de la colina Cidneo |
| Recreaciones históricas | Visitas nocturnas “Herbarium” Hierbas, historias y sabores |
| Fiestas de interés turístico | Festival Pianístico Internacional de Brescia y Bergamo. |
| Ferias | --- |
| Oficina de turismo | Oficina de Información Turística Piazza del Foro, 6, 25121, Brescia (Italia) Tfno: +39 030 374 9916 E-mail: infopoint@comune.brescia.it Horario de apertura: Miércoles-Domingo: 10:00 – 18:00 |
| Guías especializados | Sí, que realizan visitas al museo. |
| Alojamientos | Capitolium AD, Hotel Ambasciatori Brescia, B&B Hotel Brescia, Hotel Vittoria Brescia |
| Restauración | En el entorno del Museo hay numerosos restaurantes y opciones para comer con diferentes precios. |
| Artesanía | Pueden adquirirse souvenirs en la tienda del Museo de Santa Giulia y en algunas tiendas del entorno y del centro de Brescia. |
| Bibliografía | Morandini, F. (2022), Brescia Museo di Santa Giulia. Un viaggio nel tempo, Skira. Stroppa, F. (2017), In senso de la croce. Forme liturgiche ed espressione artistiche in Santa Giulia di Brescia, Brepols. |
| Vídeos | https://www.youtube.com/watch?v=0MR_WJRDbQ8 https://www.youtube.com/watch?v=X3wNJor0y74 https://www.youtube.com/watch?v=Z4YHMP2C-NE |
| Webs | https://www.italia.it/es/lombardia/brescia/monastero-san-salvatore-santa-giulia https://www.in-lombardia.it/es/dónde-ir-en-lombardía/brescia/museos-brescia/complejo-de-san-salvatore-santa-giulia-y-capitolium https://www.bresciamusei.com/musei-e-luoghi/museo-di-santa-giulia/ https://www.visitbergamo.net/es/oggetto/museo-de-santa-giulia/ |
| Comarca | Llanura Padana, Brescia, Lombardía |
| Monumento o lugar para visitar | Museo de Santa Giulia | |
| Descripción | Estilo | Longobardo, Románico, Renacentista, Barroco |
| Tipo | Arquitectura religiosa | |
| Época | Siglos I d.C. – XVIII d.C. | |
| Estado de conservación | Bueno | |
| Grado de protección legal | Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) integrado en el conjunto «Longobardi in Italia: i luoghi del potere (568-774 d.C.». | |
| Necesidad de conservación | La habitual para un Museo. | |
| Dirección | Via dei Musei, 81 b, 25121 Brescia | |
| Coordenadas | 45° 32′ 22″ N 10° 13′ 46″ E | |
| Propiedad, dependencia | Ayuntamiento de Brescia. La gestión depende de la Fondazione Brescia Musei. | |
| Posibilidad de visitas de público en general o sólo especialistas | Público en general | |
| Web | https://www.bresciamusei.com/en/museums-and-venues/brixia-roman-archaeological-area/ | |
| Horarios y condiciones de visita | Horario: De martes a domingo de 10:00 a 18:00 Duración de la visita: 2 horas. | |
| Importe entrada | 19€ (Billete Integrado Museos + Brixia romana) | |
| Accesibilidad | Buena | |
| Trabajos de investigación en realización | Sí | |
| Señalización | Sí (Paneles informativos) | |
| Bibliografía | Morandini, F. (2021), Brixia. Parco archeologico di Brescia romana, Skira. | |
| Vídeos | https://www.youtube.com/watch?v=0MR_WJRDbQ8 | |
| Webgrafía | https://www.bresciamusei.com https://www.unesco.it/it/unesco-vicino-a-te/siti-patrimonio-mondiale/i-longobardi-in-italia-i-luoghi-del-potere/ https://longobardinitalia.it https://unesco.cultura.gov.it/projects/i-longobardi-in-italia-i-luoghi-del-potere-568-774-d-c/ https://www.visitbrescia.it/en/activity/santa-giulia-museum/ | |
| Localidad | Brescia (Italia) | |

MUSEO DE SANTA GIULIA (BRESCIA, ITALIA) | Patrimonio Natural




