
Es el tercer edificio del conjunto episcopal de Tarrasa, situado entre Santa María y San Pedro. Magníficamente conservado, su planta tiene forma de cruz griega inscrita en un cuadro de la que sobresale en el costado este un ábside con forma exterior poligonal y de herradura en su interior. Considerada como el baptisterio del conjunto, se le añadió una pila bautismal en su restauración.