
La Villa Romana La Olmeda fue descubierta en 1968 por don Javier Cortés, mientras labraba sus tierras. Se trata de una mansión del Bajo Imperio (siglo IV) compuesta por un patio central en torno al cual se articulan las distintas dependencias. Destaca de entre todas ellas el salón principal (oecus) el cuál posee los mejores mosaicos del conjunto; uno que representa el episodio de Hércules en Skyros y bajo este, una cacería, siendo ambos uno de los mejores ejemplos mundiales de mosaicos romanos.