
Única fortificación militar que se conserva de esta época. Llamada también Torreón de Doña Urraca, nieta de Fernán González, que fue abadesa soberana del Monasterio de San Cosme y San Damián de Covarrubias. Formada por tres cuerpos, el primero posiblemente de origen romano, el segundo, que dispone de una puerta en arco de herradura, y el último reconstruido en época algo posterior, con ventanas y contrafuertes.