
En 1979, D. José García Torre, se encontraba labrando el huerto, tal y como llevaba haciendo durante hacía más de medio siglo, cuando su azadón tropezó con los restos de una estructura que se encontraba enterrada. La limpió, cuidadosamente, y entendió que se encontraba ante una tumba ya que en su interior se conservaba, aun, un esqueleto. Poniéndolo en conocimiento del Excelentísimo Ayuntamiento de Gerena, se pasó la información al Museo Arqueológico y, bajo la dirección arqueológica de F. Fernández Gómez, J. Alonso de la Sierra Fernández y Mª Gracia Lasso de la Vega, se comenzó la primera intervención arqueológica en el lugar.