
La iglesia de San Cebrián (San Cipriano) ya aparece documentada, en el año 916, formando parte del monasterio levantado pocos años antes por monjes dhimmíes de Córdoba (también conocidos, aunque de manera inexacta, como “mozárabes”), junto con cristianos del norte, que más tarde fundarían el Monasterio de San Martín de Castañeda en Sanabria (Zamora).