
De fundación fenicia, la ciudad comienza a adquirir relevancia en el periodo cartaginés. En torno al 206 a.C. será conquistada por romanos, adquiriendo cada vez mayor protagonismo, sobre todo a partir del periodo de las guerras civiles. Tras la caída del Imperio Romano la ciudad será dominado, en un primer momento por los vándalos y, posteriormente, por los alanos hasta que este sector de la península es tomado por los visigodos, que controlarán la ciudad hasta la llegada de los musulmanes a la península Ibérica. Durante el periodo visigodo la ciudad dispondrá de ceca propia para la acuñación de tremises. Es precisamente de este periodo una de las figuras más importantes de Hispalis: San Isidoro de Sevilla.