
En una meseta en Hellín se han excavado los restos de una ciudad ibérica y romana que en gran parte fue reconstruida a finales del siglo VI y principios del VII. Incluía una gran basílica de tres naves, con compartimentos laterales en la cabecera y baptisterio a los pies. Todo el entorno se ha conviertido en un parque arqueológico que se abriió al público el año 2019.