
Es la más antigua de las iglesias del término de Sant Martí d’Empúries. Se la conoce por el nombre de “Basílica Paleocristiana”, ubicada en la «ciudad nueva» (Neápolis), de los siglos IV-VII dC. Este pequeño templo fue construido aprovechando elementos de unas viejas termas, datables en tiempos de Augusto; en la época visigótica fue un poco reformado. No obstante eso y su estado ruinoso actual, es una muestra muy interesante de la arquitectura religiosa local paleocristiana.