
El patrimonio arqueológico hispánico aún es una fuente de grandes sorpresas a inicios del siglo XXI. El asombro es que nos referimos a un yacimiento extenso, de unas 5 hectáreas urbanizadas sobre una terraza elevada y escalonada entre la ribera derecha del río Túria y el Barranc dels Clavills, sólo accesible desde el lado occidental, que se ubica a unos escasos 16 km de la ciudad de València, aproximadamente en el centro de la tercera área metropolitana de España. Se trata de una ciudad visigoda que está llamada a ser un referente de una etapa histórica aún demasiado invisible de nuestro imaginario colectivo.