
En la Edad del Hierro existió un oppidum galo llamado Limonun (Lodo), habitado por los galos pictones, que a mediados del siglo I a. C. estaban divididos entre los partidarios de Vercingétorix, liderados por Dumamacos, y los partidarios ellos romanos de Julio César, liderados por Duradios. La intervención de los legados romanos Caius Caninius y Caius Fabius inclina la balanza a favor de Roma.