
Fue rey de los ostrogodos, hijo y sucesor del caudillo ostrogodo Teodomiro, del linaje de los Amalos. Restablecido en 459 el tratado (foedus) entre los godos y el gobierno imperial de Oriente, Teodorico marchó a Constantinopla como rehén, garante del cumplimiento por los godos de sus obligaciones militares. Es entonces cuando Teodorico entra en contacto con la cultura grecolatina y adquiere cierta experiencia política.
La vuelta al reino paterno se produce en al año 469, como prueba de la máxima alianza y amistad que el emperador León I (muerto en 474) quería tener con los tres hermanos Amalos, que entre tanto habían conseguido derrotar a otras monarquías militares (esciros, suevos, hunos, hérulos y rugios) integrando los elementos populares de estas, aunque tuvieran un origen étnico diverso.