
Mérida, ciudad bimilenaria, fue fundada por mandato del emperador Octavio Augusto en el año 25 a. C. con el objetivo de asentar a los veteranos retirados de las legiones V Alaudae y X Gemina que habían luchado en las Guerras Cántabras. Sin embargo, la zona ofrece huellas de ocupación humana que se remontan miles de años atrás, pues las márgenes del Guadiana fueron escenario de cazaderos y asentamientos al aire libre durante el Paleolítico Inferior y Medio. La urbe fue ubicada en un lugar estratégico entre los ríos Guadiana y Albarregas, junto a uno de los vados del primero.