
Construida hacia el 780 por el rey Silo, fue modificada en los siglos XVII y XVIII y restaurada en el XX. Planta basilical de tres naves y un único ábside semicircular, modificada en el S. XVII para convertirla en una cabecera tripartita, con transepto algo más ancho que las naves. Cubierta por techumbre plana de madera excepto el ábside que se cubría mediante bóveda de toba.